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domingo, 28 de marzo de 2010

Test-Millonario

Juegos de estrategias para desarrollar tu mente , Y mantener Brevemente , una larga distracion.




martes, 23 de marzo de 2010

La Burundanga


Esta es una fotografía de la Escopolamina o Burundanga o hioscina, que se encuentra en muchas plantas de la familia Solanaceae.

La Burundanga

Qué es ?

Existe una sustancia que tiene el poder de
suprimir la voluntad de las personas, hace perder la memoria de todo lo que sucede durante el tiempo que dura su efecto. Se asimila al solo contacto con el cuerpo.


Se llama Escopolamina y se obtiene de un árbol nativo de Centro América, denominado BRUGMANSIA o BELLADONA. En Colombia se la conoce como cacao sabanero o borrachero. De ella se extrae una droga llamada atropina que tiene varios usos en la medicina clásica. No hay una sustancia específica considerada como burundanga, se ha denominado así a cualquier hipnógeno capaz de controlar una víctima con el fin de cometer ilícitos. La alteración de esta droga con otros fármacos
Investigadores aseguran que esta droga ha sido alterada y/o manipulada con otras drogas para producir el efecto de automatismo. La
escopolamina es un medicamento de uso delicado y se lo usa bajo prescripción médica. El ingreso al cuerpo
Una vez que la
escopolamina ingresa al cuerpo provocará su máximo efecto, con una duración de 1 ó 2 horas, para posteriormente eliminarse lentamente. Efectos La víctima estará en un estado de pasividad y en " actitud complaciente" que aprovecha el delincuente para robarle e inducirle a realizar acciones que pueden lesionarle física, moral o económicamente. ¿Dónde puede estar la Escopolamina?
En dulces, gaseosas, licores, perfumes, papel, billetes, etc. Se administra con mucha frecuencia burundanga a víctimas que han consumido previamente bebidas alcohólicas lo cual hace más difícil determinar cuál o cuáles sustancias son las responsables del estado de intoxicación aguda en que llega el paciente al servicio de urgencias. ¿Cómo actúan los delincuentes? La burundanga es la droga favorita para los delincuentes. Recuerde que altera transitoriamente el funcionamiento cerebral en aproximadamente 2 minutos. La víctima en tal condición, es la presa ideal para abusar físicamente de ella o robarle a voluntad.


Generalmente son pequeñas organizaciones formadas por más de tres delincuentes encargados de seleccionar a la víctima para confundirla, drogarla, robarla, etc. ¿Cómo lo hacen? A veces hábilmente sitúan objetos frente a la víctima para que ésta inhale el tóxico: por ejemplo, pueden mostrarle un libro, cartera o pañuelo que una vez abierto deja escapar el gas o spray en la cara.

Cuidado con los taxistas que hábilmente sacuden franelas dentro del vehículo.

Cuidado con aquellos (as) amigos (as) que se acercan para entablar conversación en el bus y / o paradas. Vías de absorción Es factible el ingreso por vía inhalatoria a través de cigarrillo o por la piel con la aplicación de linimentos.
PELIGRO – Dosis altas En dosis muy altas causa convulsiones, depresión severa, coma y aún la muerte. RECOMENDACIONES No acepte (no tocar) papeles u hojas volantes de desconocidos en la calle o en su vehículo.
No acepte ningún tipo de bebida, dulces o cigarrillos de desconocidos cuando se encuentre en algún evento social o bares.

No deje su botella o vaso de licor abandonados.

Cuidado cuando personas aparentemente inofensivas se acercan a usted en la calle con pretextos de caridad o fingiendo ser analfabetos para que lea una dirección.

Si en el lapso de un minuto usted sospecha haber sido drogado con cualquier sustancia química y esta acorralado, simule sufrir un desmayo o un ataque (convulsiones), el delincuente sabrá del peligro del exceso en la droga y decidirá abandonarlo.

Si todavía se encuentra usted semi-consciente y puede distinguir si el delincuente se ha marchado, pida auxilio inmediatamente. !! LUEGO NO RECORDARA NADA !!

Dé instrucciones en su casa (niños y empleadas), NO abrir la puerta a supuestos grupos religiosos, vendedores o empleados públicos.

Si el propósito es el robo es su casa, las víctimas favoritas son las empleadas domésticas y los niños.

No acepte pañuelos de extraños con pretextos de que su cara o ropa están manchados.

No entable conversaciones con extraños cuando usted esta haciendo cola en el banco.

No acepte demostraciones de productos (inhalación de perfumes) que se suelen vender en la calle o fuera de Centros Comerciales.

Crónica EFE: El furor del BlackBerry en Venezuela alcanza a niños y adolescentes





Si bien fue concebido como un dispositivo inteligente para ejecutivos, la masificación de BlackBerry en Venezuela ha extendido sus ramas entre los más jóvenes, y dos de cada diez de sus usuarios en el país son niños o adolescentes.

Así lo indicó el vicepresidente comercial de una de las compañías telefónicas locales, Digitel, Luís Bernardo Pérez, en una entrevista a Efe al comentar el impacto de este dispositivo en el mercado altamente consumista venezolano.

Quedó atrás la era de llamar o mandar mensajes, ahora los chicos y las chicas venezolanas ansían con navegar por Internet a través de su celular y, sobre todo, desean formar parte de la nueva red social de moda: la del chat interno de BlackBerry.

El elevado coste de este dispositivo -de entre 1.700 y 6.600 bolívares (395 y 1.534 dólares)- parece no ser un impedimento para los adolescentes venezolanos

Reafirmándose como sociedad pionera en el uso multifuncional del móvil, el elevado coste de este dispositivo -de entre 1.700 y 6.600 bolívares (395 y 1.534 dólares)- parece no ser un impedimento para los adolescentes venezolanos, un sector de mercado que crece ante el estupor de su fabricante.

“Venezuela es un mercado muy distinto, donde además de trabajadores y jóvenes también empiezan a adoptar los dispositivos BlackBerry los adolescentes, que desean los mismos servicios de mensajería que sus padres y familiares”, señaló a Efe un gerente de marketing para Latinoamérica de RIM, Alex Zago.

Pese a estar prohibido su uso en los recintos escolares, adolescentes de todo el país acuden a clase con su inseparable BlackBerry.

Es el caso del colegio Cervantes, una escuela de familias trabajadores del norte de Caracas, donde ya disponen de este dispositivo un 60 por ciento de los alumnos, la mayoría de entre los 12 y 17 años.

“En una clase de treinta, hay unos veinte alumnos con BlackBerry. Hay casos muy esporádicos de niños menores de 12 años que los tienen. Es pura alcahuetería de los papás, para complacer a los niños”, dijo a Efe la directora del colegio, Omaira Rodríguez.

Alejandro, un alumno de 16 años, explica que pidió a sus padres que le compraran una BlackBerry para poder chatear con su novia.

Su compañera de clase, Gerar, lleva apenas un mes con este celular y admite que la compra fue por “pura moda”.

“Es verdad que hay un ‘boom’, pero a mi me va bien porque no tengo computadora en casa y puedo consultar cosas para la escuela y, además, chatear con mis amigos”, agrega Ana, otra alumna.

Un 93 por ciento de los adolescentes de entre 10 y 18 años tiene su propio celular en Venezuela, según el estudio Generaciones Interactivas en Iberoamérica de la Fundación Telefónica, mediante el que se consultó a 25.467 escolares de Argentina Brasil, Chile, Colombia, Perú y Venezuela.

Ese informe señala que esta cifra se sitúa en un 67 por ciento en los niños de 6 a 9 años.

“En Venezuela, hay muchas cosas que generan estatus, independientemente de que la tecnología sea interesante”

“En Venezuela, hay muchas cosas que generan estatus, independientemente de que la tecnología sea interesante”, prosiguió el directivo de Digitel al referirse a la BlackBerry.

Como muestra, Pérez reveló que “muchas personas no tienen contrato o saldo, sólo la compraron para poder decir que tienen una”.

Venezuela se ha convertido en un mercado “muy relevante” para RIM ya que un 63 por ciento de los dispositivos inteligentes que circulan por el país son BlackBerrys (unos 800.000 de los 1.200.000).

Esto equipara al país caribeño al nivel de adopción de soluciones móviles avanzadas de países como Canadá y Gran Bretaña, aseguró por a su vez el directivo de RIM, Alex Zago.

Cabe destacar que las ventas de este móvil se han triplicado en el país en los últimos dos años, según el vicepresidente comercial de Digitel.

A pesar de esto, Pérez advirtió de la relevancia del mercado negro en la venta de las BlackBerry en Venezuela.

“Más de la mitad se venden en el mercado gris (mercado negro) porque el control cambiario que impone el Gobierno ha impedido que la cantidad de móviles que las operadoras pueden importar sea suficiente para la demanda”, concluyó.

Biografia de José Antonio Páez

José Antonio Páez

José Antonio Páez
Ilustración realizada por Francisco Maduro

General en Jefe de la Independencia de Venezuela. Presidente de la República en tres ocasiones. Se le conoció con algunos de los siguientes calificativos:"El Centauro de los llanos", "El León de Payara" y "El Taita". La historiografía tradicional lo ha acusado (¿injustamente?) de traicionar a Simón Bolívar, por encabezar en 1826 el movimiento denominado como "La Cosiata", el cual buscaba separar a Venezuela de la Gran Colombia. Hijo de Juan Victorio Páez, funcionario del Estanco del tabaco y, María Violante Herrera. La figura de Páez domina la escena política venezolana a partir de la Batalla de Carabobo en 1821, hasta el Tratado de Coche en 1863, cuando concluye la Guerra Federal.

José Antonio Páez combatieron

El 30 de enero de 1818, en el hato Cañafístola, se entrevistó el General de Brigada José Antonio Páez con el General en Jefe Simón Bolívar, que venía de Angostura con el ejército que ejecutaba la Campaña del Centro; este encuentro marca el comienzo de la unión de ambos jefes para la prosecución de las operaciones contra el ejército del general realista Pablo Morillo. El 28 de abril de 1821, se iniciaron los preparativos de la Campaña de Carabobo. Páez salió de Achaguas el 10 de mayo, a la cabeza del ejército de Apure, para incorporarse en San Carlos (Edo. Cojedes) al Ejército Libertador. El 24 de junio del mismo año se libró la Batalla de Carabobo, en la cual los realistas fueron derrotados. Páez mandaba la primera división, la que seguida de la segunda, dirigida por el general Manuel Cedeño, tuvo a su cargo la acción principal. Ese día fue ascendido a General en Jefe.

En abril de 1826 se inicia "La Cosiata", movimiento que tuvo como jefe indiscutible a Páez, y que rompió relaciones con el gobierno de Bogotá, a la cabeza del que se hallaba el vicepresidente Santander, planteando la separación de Venezuela de la Gran Colombia. El regreso de Bolívar desde el Perú, quien asumió en Bogotá la presidencia de la República, cortó por el momento el proceso separatista. Al salir Bolívar para Bogotá a mediados de 1827, Páez vio reforzada su posición en Venezuela y, sin enfrentarse abiertamente al Libertador, fue aumentando el poder real que ejercía como jefe superior y militar de los departamentos del norte, es decir, toda Venezuela. Renació entonces el sentimiento separatista, que finalmente en noviembre de 1829 desconoció la autoridad de Bolívar y de los órganos de Bogotá, entregando el poder a Páez, consumándose de esta manera la separación de Venezuela de la Gran Colombia.

El 24 de marzo de 1831 Páez es electo presidente constitucional de Venezuela por 136 votos de los 158 sufragantes surgidos de las asambleas electorales. En este primer gobierno, lleva a cabo una labor organizadora del Estado, con medidas administrativas en materia de impuestos, inmigración, liberalización del crédito, educación, orden público, y asuntos internacionales. Durante este período, Páez enfrenta dos crisis: la resistencia a jurar la constitución por parte del Arzobispo de Caracas, Ramón Ignacio Méndez, que terminó con la expulsión de éste, y el alzamiento de los generales José Tadeo Monagas y José Gregorio Monagas (primero con el pretexto de restituir la Gran Colombia y luego en favor de la autonomía de un Estado Oriental) que fue contenido militarmente y concluyó con un convenio entre Páez y los jefes orientales.

José Antonio Páez

En 1835 entrega el poder a José María Vargas. En 1838 es electo para una segunda presidencia que asume el 1 de febrero de 1839. En este nuevo mandato sigue ocupándose de la educación, el crédito exterior, la deuda pública contraída por la antigua República de Colombia y estudia la posibilidad de retornar los restos mortales del Libertador. En enero de 1843, es sustituido en la presidencia de la república por el general Carlos Soublette.

En Calabozo, el 4 de febrero de 1848 inicia Páez un movimiento armado contra el gobierno conservador de José Tadeo Monagas. En la batalla de Los Araguatos (10.3.1848) es derrotado por José Cornelio Muñoz, emigrando a Nueva Granada, siguiendo a Santa Marta y de allí a Curazao. El 2 de julio de 1849 invade Venezuela por la Vela de Coro; ofensiva que concluye con su captura en Macapo (Edo. Cojedes) por parte del general José Laurencio Silva, quien lo remite a Caracas. Monagas lo encarcela en el castillo de San Antonio de la Eminencia de Cumaná, donde lo visitan su esposa Dominga Ortiz y su hija; de allí sale el 23 de mayo de 1850 al destierro.

Vuelve a Venezuela el 18 de diciembre de 1858 a solicitud del presidente Julián Castro y de la Convención de Valencia, para que se encargue del ejército y de la pacificación del país, convulsionado por el alzamiento de los promonaguistas, liberales y federalistas. Cuando estos últimos proclaman la Federación el 20 de febrero de 1859 en Coro, el gobierno central lo nombra jefe de operaciones en la Provincia de Carabobo; pero al no obtener las amplias facultades que exige, renuncia en abril, y opta por regresar a los Estados Unidos, país en el que había estado durante su destierro. A su regreso, sustituye a Pedro Gual como Jefe Supremo de la República, el 10 de septiembre de 1861. Todo el año 1862 y parte de 1863, conduce Páez la guerra contra los federalistas encabezados por Juan Crisóstomo Falcón. Finalmente el Tratado de Coche pone fin a las hostilidades en abril de 1863. Páez gobierna nominalmente en Caracas hasta mediados de junio; el 13 de agosto sale de Venezuela por tercera y última vez, estableciendo su residencia en los Estados Unidos.

El 13 de julio de 1867, el gobierno de Venezuela le expide el diploma que lo acreditaba como Ilustre Prócer de la Independencia Suramericana. El 6 de mayo de 1873 muere en Nueva York. Sus restos fueron repatriados y sepultados en el Panteón Nacional, el 19 de abril de 1888.

Biografia de José Félix Ribas

Hasta la Independencia

José Félix Ribas

Nació en Caracas el 19 septiembre 1775
Murió en Tucupido el 31 enero 1815

José Félix Ribas fue el último de once hijos de una familia distinguida de Caracas. Se casó con Josefa Palacios, tía de Simón Bolívar.

Empezó su actividad republicana el 19 de abril de 1810, alentado a los vecinos para que participaran en los acontecimientos de ese día. Durante la independencia, participó en numerosas batallas, pero el episodio más importante fue el de la batalla de La Victoria (12 de febrero de 1814) en donde logró parar a las fuerzas realistas de Boves (comandadas por Morales, ya que Boves estaba herido), con unas tropas poco experimentadas, formadas principalmente por jóvenes estudiantes y seminaristas que Ribas había logrado reclutar.

Ribas le decía a todos estos jóvenes: "No podemos optar entre vencer o morir, es necesario vencer". Después de varias horas de resistencia, llegaron los refuerzos comandados por Campo Elías. Es en honor a este episodio, que en Venezuela se celebra el "día de la juventud" cada 12 de febrero.

Tuvo una participación activa en la batalla de Urica que perdió la república, pero en donde murió Boves. Después de esta batalla, junto con Bermúdez, ofreció una resistencia heroica a Morales en Maturín, pero también fueron derrotados. Huyó con un sobrino y un criado, pero fue delatado por un esclavo llamado Concepción González. Fue capturado y su cabeza, frita en aceite, fue enviada en Caracas, en donde fue exhibida dentro de una jaula.

Biografia de Antonio José de Sucre

Antonio José de Sucre

Antonio José de Sucre nace en Cumaná (Edo. Sucre) el 3 de febrero de 1795 y es asesinado en Berruecos (Colombia) el 4 de junio de 1830

Oficial (general en jefe) del Ejército de Venezuela, Colombia y Ecuador, Gran Mariscal de Ayacucho (Perú). Presidente de Bolivia. Político y estadista. Hijo del teniente Vicente de Sucre y Urbaneja y de María Manuela de Alcalá y Sánchez. Se le considera el militar más completo y cabal de los próceres de nuestra Independencia. Fue un paradigma en el estricto cumplimiento de su deber; era inflexible, duro y justo. Su padre, sus 2 abuelos y 4 bisabuelos y los más de sus tatarabuelos, fueron militares. Perdió su madre a los 7 años. Adolescente fue enviado a Caracas al cuidado de su padrino el arcediano de la catedral, presbítero Antonio Patricio de Alcalá, para iniciar estudios de ingeniería militar en la Escuela de José Mires. En 1809, con su hermano Pedro y otros jóvenes, integró como cadete la compañía de Húsares Nobles de Fernando VII, en Cumaná, unidad organizada por Juan Manuel de Cajigal y Niño, gobernador de la provincia de Cumaná.

En 1810, la Junta de Gobierno de Cumaná le confiere el empleo de subteniente de milicias regladas de infantería. Este grado fue ratificado por la Junta Suprema de Caracas el 6 de agosto de ese mismo año. En 1811 desempeña en Margarita el cargo de comandante de ingenieros. El 31 de julio de ese año recibió el despacho de teniente. En 1812 se halla en Barcelona, en calidad de comandante de la artillería. Allí, el 3 de julio del citado año, junto con otros ciudadanos notables, firmó el acta de la junta de guerra que se reunió aquel día para resolver lo conducente a la seguridad de la República, a raíz de los acontecimientos en Caracas (ofensiva de Domingo de Monteverde) y la ocupación de Cúpira por un grupo de partidarios de Fernando VII. Tras la capitulación del general Francisco de Miranda regresó a Cumaná, donde el nuevo gobernador realista Emeterio Ureña le extendió pasaporte para que se trasladase a Trinidad; pero no consta que hiciera uso de dicho documento. En 1813, bajo las órdenes del general Santiago Mariño, integra el grupo de republicanos conocido como los "libertadores de oriente" y participa en las operaciones para la liberación de aquella parte de Venezuela. Como edecán del general Mariño, en 1814, asiste a la conjunción de las fuerzas de oriente con las de occidente en los valles de Aragua. Ese año, su hermano Pedro fue fusilado en La Victoria por los realistas; y víctimas de José Tomás Boves mueren en Cumaná sus hermanos Vicente y Magdalena. No menos de 14 parientes inmediatos perecerán en la Guerra de Independencia. En 1815, tras combatir bajo las órdenes del general José Francisco Bermúdez en Maturín, pasa a Margarita y escapando del general Pablo Morillo, sigue a las Antillas y Cartagena. En esta plaza, con Lino de Pombo de jefe inmediato, dirige los trabajos de fortificación para la defensa de la ciudad contra el asedio realista. En diciembre está en Haití. Cuando regresaba después a Venezuela naufraga en el golfo de Paria. En 1816, Mariño lo nombra jefe de su Estado Mayor y lo asciende a coronel. Este mismo jefe lo designa en 1817 comandante de la provincia de Cumaná. Ese año, después del Congreso de Cariaco (8 mayo) desconoce la actuación de dicho cuerpo y autoridad de Mariño y se traslada a Guayana, donde se pone bajo las órdenes de Simón Bolívar. El 17 de septiembre de ese mismo año recibió de Bolívar la designación de gobernador de la Antigua Guayana y comandante general del Bajo Orinoco; y también el encargo de organizar un batallón con el nombre Orinoco.

Empezaba su carrera de gobierno en la cual desempeñaría todos los cargos de la Administración civil hasta presidente de la República en Bolivia. El 7 de octubre del mismo año (1817) recibió el nombramiento de jefe de Estado Mayor de la división de la provincia de Cumaná, bajo las órdenes del general Bermúdez, nombrado comandante de la citada gran unidad. Estos nombramientos tenían, además la finalidad de reducir la disidencia que reinaba en Cumaná. "El general Bermúdez y Vd. van a hacer cosas grandes en Cumaná y quizás algún día serán llamados los salvadores de su país", dijo Bolívar a Sucre en aquella ocasión. En agosto de 1819 fue ascendido a general de brigada por el vicepresidente de Venezuela, Francisco Antonio Zea; grado que será ratificado por Bolívar el 16 de febrero de 1820. Viaja a las Antillas comisionado para adquirir material de guerra; misión que cumple con éxito. Ese mismo año desempeña, interinamente, la cartera de Guerra y Marina y es jefe titular del Estado Mayor General. Fue uno de los comisionados para concertar los Tratados de Trujillo (Armisticio y Regularización de la Guerra) que en noviembre de 1820 suscribieron los generales Bolívar y Pablo Morillo. Era su primera empresa diplomática, inicio de otra carrera en la cual también descuella con su brillo habitual. De este instrumento regularizador de la contienda, el cual representa un notable hito en el derecho internacional, dirá Bolívar que fue "...el más bello monumento a la piedad aplicada a la guerra"

El 11 de enero de 1821, en Bogotá, fue nombrado por Bolívar comandante del Ejército del Sur, en reemplazo del general Manuel Valdés; era la fuerza que, desde 1820, operaba en Popayán y Pasto. No recibió Sucre el cargo porque razones de Índole estratégica y política hicieron que Bolívar anulase tal designación y le diese comisión para marchar a Guayaquil, donde reemplazaría al general José Mires y asumiría la misión que se le había encomendado: la de hacer que la provincia (la cual se había independizado de los españoles en octubre de 1820) se incorporase a la República de la Gran Colombia y tomar el mando de las tropas que hubiese en Guayaquil, como pasos previos para la liberación de Quito, que era el propósito principal de las operaciones que se ejecutasen. El 6 de abril llegó Sucre a Guayaquil y al presentarse ante la Junta de Gobierno, expuso la razón de su presencia allí y de la idea de una unión de la provincia con Colombia. El 15 del mismo mes fue celebrado un tratado entre Sucre (por Colombia) y José Joaquín de Olmedo, Francisco Roca y Rafael Jimena, miembros de la Junta. El tratado estipulaba que Guayaquil mantendría su soberanía, pero bajo la protección de Colombia. En aquella oportunidad Sucre quedó facultado para abrir la campaña contra los realistas, y con tal motivo, Guayaquil le ofreció todos los recursos disponibles. En julio de 1821, el mariscal de campo Melchor Aymerich, a la cabeza de una columna de 1.700 hombres abrió operaciones contra Guayaquil, por Guaranda, Babahoyo y Yaguachi; acción combinada con la ejecutada por el coronel Francisco González con 1.000 hombres, por Cuenca hacia Yaguachi. El 7 de agosto se movió Sucre con unos 1.000 infantes y 200 jinetes, contra la columna de González a quien derrotó el 19 del mismo mes en la batalla de Yaguachi. Sucre contramarchó para enfrentar a Aymerich; pero éste, rehusando el combate, se retiró a Sabaneta y después a Guaranda, bajo la persecución de una unidad republicana. Sucre aprovecha la victoria de Yaguachi para instar nuevamente a la Junta de Gobierno para que defina la suerte de Guayaquil. El 3 de septiembre, la Junta se pronunció en favor de la unión con Colombia; pero no se hizo efectiva debido a la indecisión de Rafael Jimena y a la hostilidad hacia Colombia del coronel Francisco Roca. La situación política de Guayaquil quedó en suspenso. En septiembre del mismo año emprendió Sucre operaciones contra la columna de Aymerich, y en su avance fue derrotado por la columna de Francisco González en Huachi el 12 de septiembre. Sucre se retiró a Guayaquil, donde reconstituyó sus fuerzas y las aumentó con las tropas reclutadas en la provincia y con las que llegaron de Colombia en octubre de ese año. Para diciembre la situación política de Guayaquil se tornó un tanto delicada por la llegada de los generales Francisco Salazar y José de La Mar, procedentes del Perú; el primero como embajador del Perú y el segundo con el propósito de tomar el mando en la provincia y sus fuerzas militares. Ambos agentes desarrollaron actividades en favor de la causa peruana, lo cual activó el espíritu del partido contrario, cuya consecuencia fue la decisión de Porto Viejo, el 16 de diciembre, cuando declaró su incorporación a Colombia, ejemplo seguido por las localidades de Jipijapa y Manabí. La Junta nombró a La Mar gobernador de la provincia y le confió el encargo de someter por la fuerza a los pueblos que se habían pronunciado por Colombia. Intervino Sucre y convenció a unos y a otros de que lo más importante era luchar contra el enemigo común y dejar de lado la contienda partidista para cuando la libertad estuviese consolidada. Inmediatamente Sucre envió como su delegado personal ante las autoridades republicanas de Lima al coronel Tomás de Heres, quien obtuvo el envío de tropas peruanas como ayuda a la empresa de Sucre. Estas tropas, mandadas por el coronel Andrés de Santa Cruz, recibieron el nombre de División Peruana. El éxito diplomático-político de Sucre en Guayaquil, el refuerzo de las tropas de Santa Cruz, la buena opinión que de Colombia se habían formado los guayaquileños y la información de la marcha de las fuerzas de Simón Bolívar hacia Pasto, pusieron a Sucre en condiciones favorables para la prosecución de las operaciones para la liberación de Quito.

Su plan general consideraba una concentración de fuerzas en el área comprendida entre Loja, Saraguro y Oña; en aquella zona debía unírsele la División Peruana. En coordinación con la concentración prevista actuaría una fuerza secundaria cuyo propósito era el de amenazar a Quito y las comunicaciones realistas con Riobamba. Esta misión la encomendó Sucre al teniente coronel Cayetano Cestari, quien desde Babahoyo fue a situarse en las inmediaciones de Latacunga, con 120 infantes y 40 jinetes. Desde Samborondón envió Sucre una pequeña fuerza bajo el mando del capitán José Antonio Pontón, hacia Alausí, a interceptar las comunicaciones realistas entre Cuenca y Riobamba. Las fuerzas realistas estaban constituidas por 3.000 hombres, distribuidos en Cuenca, Riobamba, Ambato y Quito. Por su parte Sucre disponía de 2 divisiones: una de Colombia y la otra de Perú. A este conjunto dio el nombre de Ejército Unido, cuyo efectivo era del orden de los 2.500 hombres. A fines de enero de 1822 comenzó la operación y para mediados de febrero ya la mayor parte de las tropas republicanas estaba concentrada en Saraguro. Esta operación y la posterior ocupación de Cuenca se llevaron a cabo con relativa facilidad, gracias a las acciones de Cestari y Pontón. Después de algunos días en Cuenca, el general Sucre prosiguió su ofensiva hacia Riobamba, ciudad que fue tomada el 21 de abril. Días antes, el coronel Diego Ibarra, comandante de la vanguardia, había tomado contacto con los realistas en dicha localidad, y como consecuencia de ello, capturó unos prisioneros y puso en retirada las fuerzas que la guarnecían. El 29 de abril reanudó Sucre la marcha y el 2 de mayo tomó posesión de Latacunga donde permaneció 10 días en espera de 2 batallones procedentes de Panamá por mar, mandados por los coroneles José María Córdoba y Hermógenes Maza. El 13 de mayo reanudaron los republicanos la marcha, y para evitar un ataque frontal, Sucre se desplazó por las faldas del Cotopaxi hasta alcanzar el valle de Chillo, separado de Quito por las alturas de Puengasi. Para neutralizar el envolvimiento planeado por Sucre, los realistas retrogradaron y entraron de nuevo en Quito el 16 de mayo. En conocimiento de que desde Pasto avanzaba una unidad realista en refuerzo de las tropas que se hallaban en Quito bajo las órdenes del mariscal de campo Melchor de Aymerich, Sucre envió al teniente coronel Cayetano Cestari en la dirección de Pasto a fin de retardar la marcha del refuerzo realista. Sucre, con el grueso, se puso en movimiento hacia los ejidos de Iñaquito, donde presentaría batalla a los realistas, con grandes posibilidades de éxito, vistas las ventajas que ofrecía el empleo de la caballería. Durante la ejecución de este desplazamiento se produjo la batalla en las faldas del volcán Pichincha, inmediatas a Quito, el 24 de mayo de 1822; en efecto, al percatarse Aymerich de la maniobra que realizaban los republicanos, marchó hacia el Pichincha y les presentó combate. La victoria fue de Sucre, la cual fue completada con la capitulación que el jefe patriota concedió al mariscal Aymerich el 25 de mayo del mismo año. Con las operaciones cuyas acciones finales se produjeron en las faldas del Pichincha y en la ciudad de Quito, Sucre decidió a su favor la vacilante y delicada situación de Guayaquil; dio libertad al territorio que conforma hoy la República de Ecuador, y facilitó su incorporación a la Gran Colombia. El 18 de junio de ese año, Bolívar le asciende a general de división y lo nombra intendente del departamento de Quito. Al frente de los destinos de Ecuador desarrolla una positiva obra de progreso: funda la Corte de Justicia de Cuenca y en Quito el primer periódico republicano de la época: El Monitor. Instala en esa ciudad la Sociedad Económica. De su actividad personal es buena prueba que, el día 6 de septiembre de 1822 expidió y firmó en Quito 52 comunicaciones. Interesado por la educación puede afirmar que halló en Cuenca 7 escuelas y dejó 20.

A comienzos de 1823 el Perú llama a Simón Bolívar para que se haga cargo de la empresa libertadora, pero ante la imposibilidad de viajar de inmediato, designó a Sucre y lo proveyó de las credenciales para las comisiones que debía cumplir en el Perú: pedir la ratificación del Tratado de Alianza concluido por los plenipotenciarios del Perú y Colombia el 6 de julio de 1822; proponer el plan de operaciones para la campaña que se debía desarrollar o reformar aquellos que estuviesen vigentes; permanecer en el país como agente diplomático, con libertad para intervenir en las operaciones militares, y a nombre de la República de Colombia podía garantizar cualquier tratado de evacuación del territorio que ocupaban las armas españolas, o de suspensión de hostilidades entre las fuerzas peruanas y realistas. El 10 de mayo de 1823 llegó a Lima y al día siguiente presentó credenciales, en momentos cuando el Perú hacía frente a una situación muy embarazosa, consecuencia de la inestabilidad política y del reciente fracaso de los republicanos en la primera campaña a Intermedios. Por esta época se hacían los preparativos para una segunda campaña, también a Intermedios, en la cual, Sucre con la División Auxiliar (grancolombiana) debía marchar a la ciudad de Arequipa, donde actuaría en combinación con las acciones llevadas a cabo por el general Andrés de Santa Cruz. El 30 de mayo recibió Sucre el nombramiento de comandante del Ejército Unido, y el 21 de julio fue proclamado jefe supremo militar, cargo aceptado por Sucre con la condición de ejercerlo solamente en el teatro de la guerra. A pesar de la victoria de Santa Cruz en la batalla de Zepita (25.8.1823), la campaña degeneró en fracaso. Sucre retornó a Lima, después de su retirada de Arequipa; operación muy elogiada por los críticos, particularmente Carlos Dellepiane, quien afirma: "Las atinadas disposiciones de Sucre en Arequipa, por medio de una retirada oportuna y voluntaria, le permitieron salvar parte del ejército, que si se hubiese empeñado, habría realizado el sacrificio más inútil..."

El 1 de septiembre del mismo año llegó Bolívar al Perú, y desde el mismo día contó con la cooperación de Sucre en la ejecución de las múltiples tareas, tanto militares como políticas. En su condición de comandante general del Ejército Unido participó en las operaciones que condujeron al triunfo de los republicanos en la batalla de Junín (6.8.1824) y en las operaciones que siguieron hasta alcanzar las tropas el territorio de Andahuailas. Allí recibió de Bolívar el encargo de la conducción de las operaciones finales de la campaña libertadora del Perú; tal decisión se originó en la ley del Congreso de Colombia del 28 de julio de 1824, que no sólo revocaba las facultades extraordinarias que antes habían sido conferidas a Bolívar, sino que le retiraba el mando de las tropas grancolombianas existentes en el Perú. A fines de octubre de ese año desde Cuzco lanzan su ofensiva los realistas contra el Ejército Unido Libertador. Sucre maniobra para evitar el tener que librar combate en condiciones desventajosas y traslada sus fuerzas al campo de Ayacucho donde hace frente a los realistas el 9 de diciembre, con victoria para las armas republicanas, tras la cual los vencidos se entregan mediante una capitulación concedida por Sucre. Fue la última batalla del proceso emancipador. Bajo las órdenes de Sucre combatió una efectiva representación de la unidad continental en oficiales provenientes de Venezuela, Colombia, Gal Sucre Ecuador, Panamá, Guatemala, Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Curazao, Puerto Rico y México; además de otros procedentes de distintas naciones de Europa. Bolívar, quien redacta y publica en 1825 su Resumen sucinto de la vida del general Sucre, único trabajo en su género realizado por el Padre de la Patria, no escatima elogios ante la hazaña culminante de su fiel lugarteniente: "...La batalla de Ayacucho es la cumbre de la gloria americana, y la obra del general Sucre. La disposición de ella ha sido perfecta, y su ejecución divina [...] Las generaciones venideras esperan la victoria de Ayacucho para bendecirla y contemplarla sentada en el trono de la libertad, dictando a los americanos el ejercicio de sus derechos, y el imperio sagrado de la naturaleza..."Bolívar reitera con énfasis: "...El general Sucre es el padre de Ayacucho: es el redentor de los hijos del Sol: es el que ha roto las cadenas con que envolvió Pizarro el imperio de los Incas. La posteridad representará a Sucre con un pie en el Pichincha y el otro en el Potosí, llevando en sus manos la cuna de Manco-Cápac y contemplando las cadenas del Perú, rotas por su espada..."El Congreso de Colombia hizo entonces a Sucre general en jefe, y el Congreso del Perú le dio el grado de Gran Mariscal de Ayacucho, equivalente al de general en jefe de Colombia.

A raíz de la victoria de Ayacucho Sucre entra triunfante en el Cuzco y liberta después las provincias del Alto Perú. En 1825 convoca a los representantes de dichas provincias para reunirse en asamblea, y con la aquiescencia de Bolívar ésta decide la creación de Bolivia, nueva República (6.8.1825), de la cual Sucre será elegido presidente posteriormente. Es significativa la obra cumplida por el mariscal Sucre en Bolivia, especialmente en la organización de la Hacienda Pública y de la administración general. Se empeñó en promover la libertad de los esclavos y el reparto de tierras a los indios, y sobre todo en beneficio de la educación y la cultura. Ante el Congreso fue categórico al declarar que: "Persuadido de que un pueblo no puede ser libre, si la sociedad que lo compone no conoce sus deberes y sus derechos, he consagrado un cuidado especial a la educación pública". En el transcurso de las 13 semanas que van del 3 de febrero al 5 de mayo de 1826, dio a Bolivia 13 decretos referentes a la creación de colegios de ciencias y artes, más institutos para huérfanos y huérfanas en todos los departamentos, y a establecer escuelas primarias en todos los cantones de la República. La historia recoge la cuenta de su orgullo: "La educación pública es lo que ha hecho más progresos. Los colegios quedan establecidos y marchan bien en todas las capitales de los departamentos, donde también se han abierto escuelas de enseñanza mutua que adelantan rápidamente [...] Para la enseñanza, el gobierno ha dado un plan de estudios análogo a la ilustración del siglo". En cambio, no hay acuerdo entre Sucre como gobernante y Simón Rodríguez como educador, lo cual no permite el desarrollo de los proyectos del segundo en Bolivia. En su gestión política vuelve a hacer gala repetidas veces de aquella su característica ecuanimidad y de su recto sentido de justicia, los mismos que habían animado su disposición, en La Paz, 1825, para "...que se publique un bando en todos los departamentos invitando a los ciudadanos para que aquellos que crean no les he administrado justicia o tengan alguna otra queja contra mÍ como funcionario público, la eleven a S.E. el Libertador en términos legales, en el concepto de que a más de que S.E. les hará la justicia que les corresponda, les ofrezco no tener jamás el menor resentimiento por ello ni reclamo alguno, y sÍ una satisfacción viendo empiezan a disfrutar de la libertad por que tantos sacrificios han hecho, y que son ciudadanos dignos de vivir bajo de leyes cuyo cumplimiento saben exigir de los magistrados..."Los sucesos de anarquía militar y política que agitan a la nueva y confundida nación tienen su clímax en el motín de Chuquisaca donde Sucre resulta herido en el brazo derecho (18.4.1828). Por entonces envía poder para contraer matrimonio en Quito con Mariana Carcelén y Larrea, marquesa de Solanda (20 abril). En agosto emprende marcha hacia su hogar, y al llegar se establece en Quito.

En 1829 la República requiere sus servicios para mandar el ejército que debe enfrentar la ofensiva peruana en el sur del Ecuador. Triunfa en la batalla de TarquÍ (27.2.1829) y ofrece a los vencidos una capitulación que es modelo de generosa fraternidad americanista, fiel a su lema que "Nuestra justicia era la misma antes y después de la batalla". Su hija Teresita, que vivirá sólo 2 años, nació el 10 de julio de 1829. En La Paz había nacido un hijo natural suyo y de Rosalía Cortés, José María, el 13 de enero de 1826. La provincia de Cumaná, a la que guardó permanente afecto lo escogió como su representante al Congreso. En camino a Bogotá tiene conocimiento de la agitación separatista que José Antonio Páez fomenta en Venezuela. En la difícil circunstancia de 1830, se destaca en el quehacer político por su consecuencia hacia la persona y la obra de Bolívar. El Congreso Admirable, reunido en Bogotá, lo elige su presidente en enero de ese año; en febrero, el mismo cuerpo le encarga una misión conciliadora ante el Gobierno de Venezuela; le acompañan José María Estévez, obispo de Santa Marta y vicepresidente del Congreso, y el diputado Francisco Aranda. A mediados de marzo la comisión ha llegado a territorio venezolano, pero por la imposición del Gobierno de Venezuela tiene que regresar a la Villa del Rosario de Cúcuta, donde se llevan a cabo las conversaciones, que duran 4 días, sin lograrse resultados positivos. Sucre regresa a Bogotá, mientras la situación se agrava y la obra de Bolívar se fragmenta. Cuando va de vuelta a encontrarse con su familia en Quito, el mariscal Antonio José de Sucre es asesinado, a traición, en la montaña de Berruecos (sur de Colombia), el 4 de junio de 1830, José María Obando fue señalado como autor intelectual y Apolinar Morillo como ejecutor del crimen.

La vida de Sucre fue un luchar continuo. Combatía contra las fallas humanas, contra los elementos, contra las distancias. Su preocupación por los servicios, por la eficiencia administrativa, llenó muchas de sus horas. Fue indoblegable en su actitud vigilante por la probidad. Castigaba sin vacilar, con rigor extremo, crímenes, vicios y corruptelas, pero fue magnánimo con enemigos y adversarios vencidos. Sobre todo resaltan en Sucre sus conceptos del patriotismo americano, del honor, de la gratitud y la lealtad. En la última carta de Antonio José de Sucre a Simón Bolívar, escrita en Bogotá el 8 de mayo de 1830, consta "...el dolor de la más penosa despedida...", y asÍ de su propia mano escribe: "No son palabras las que pueden fácilmente explicar los sentimientos de mi alma respecto a Vd.: Vd. los conoce, pues me conoce mucho tiempo y sabe que no es su poder, sino su amistad la que me ha inspirado el más tierno afecto a su persona. Lo conservaré, cualquiera que sea la suerte que nos quepa, y me lisonjeo que Vd. me conservará siempre el aprecio que me ha dispensado. Sabré en todas circunstancias merecerlo. Adiós, mi general, reciba Vd. por gaje de mi amistad las lágrimas que en este momento me hace verter la ausencia de Vd. Sea Vd. feliz en todas partes y en todas partes cuente con los servicios y con la gratitud de su más fiel y apasionado amigo"

José Luís Salcedo Bastardo

Información tomada de: Diccionario de Historia de Venezuela. 2da Edición. Caracas: Fundación Polar, 1997.

Biografia de Francisco de Miranda

Francisco de Miranda

Conocido como "el primer criollo universal", Francisco de Miranda recorrió un periplo revolucionario de América a Europa que lo llevaría a participar directamente en los acontecimientos políticos universales de la época, para finalmente convertirse en precursor del sueño de Hispanoamerica libre.

Miranda.jpg (15224 bytes)Sus primeras luchas
Francisco de Miranda, nacido en Caracas el 28 de Marzo de 1750, es el Precursor de la Independencia de Venezuela e Hispanoamérica. Hijo del canario Sebastián de Miranda Ravelo y de la caraqueña Francisca Antonia Rodríguez. Es el primer venezolano universal. Sus armas las desplegó en tres continentes: África, Europa y América, y fue combatiente activo en los tres acontecimientos más importantes de su época: la Independencia de los Estados Unidos, la Revolución Francesa y la Independencia de Hispanoamérica.

En 1762, inicia estudios de "clase de menores", en la que recibe clases de Latín, Gramática y Catecismo, en la Universidad de Caracas. Poco antes de cumplir los 21 años, se embarca rumbo a España, deseoso de servir en el ejército real, el 25 de enero de 1771.

En Madrid se dedica al estudio de las matemáticas, de los idiomas francés e inglés y de geografía. Empieza a constituir una biblioteca con obras de filósofos y enciclopedistas famosos de la época, varias de ellas prohibidas por la Inquisición. En 1772, solicita del Rey una plaza de oficial en el ejército, y la obtiene. Así empieza su carrera de militar como Capitán del Regimiento de Infantería de la Princesa. Entre 1773 y 1775 presta servicios militares en Madrid, Granada,, Melilla (Norte de África) y Cádiz. Es cuando conoce al coronel Juan Manuel Cajigal, y en Cádiz conoce a quien sería su amigo de toda la vida, John Turnbull. En Cádiz se embarca el 28 de abril de 1780, en la expedición a La Habana. Allí es nombrado Capitán del Ejército de Aragón y Segundo Ayudante del General Cajigal.

En 1781, su conducta en la toma y capitulación de Pensacola, le vale ser ascendido a Teniente Coronel. Cajigal, nombrado gobernador de Cuba, lo envía a la colonia británica de Jamaica entre agosto y diciembre de 1781, para realizar un canje de prisioneros.

En abril de 1782, participa en la expedición naval española que sale de Cuba para conquistar las Bahamas, posesión británica. Como Edecán del general Cajigal, negocia la capitulación de esas islas con el almirante inglés el 8 de Mayo. Tiene que enfrentarse a las intrigas y denuncias: es acusado por el Tribunal Inquisitorial de Sevilla por retención de libros prohibidos y pinturas obscenas. También le acusan de que en junio de 1781, permitió visitar las fortificaciones de La Habana al general inglés John Campbell.

De América a Europa: un periplo revolucionario

Tiene que esconderse para evitar una injusta prisión y se embarca a los Estados Unidos. Aquí llega el 10 de julio de 1783, y su estadía durará casi 18 meses. Se dedica a estudiar el proceso de la Revolución Norteamericana y frecuenta a prominentes ciudadanos, entre ellos a Jorge Washington, Alexander Hamilton, Henry Knox, Samuel Adams y al marqués Gilbert de la Lafayette. Años más tarde escribió: "Aquí fue que, en la ciudad de New York, se formó el proyecto actual de la Independencia y libertad de todo el continente americano, con la cooperación de Inglaterra...".

En diciembre de 1784, se embarca para Inglaterra, siempre con el propósito de conseguir ayuda para independizar Hispanoamérica.

Es una época en que Miranda se dedica a perfeccionar su cultura, forma su personalidad metódica y disciplinadamente en las más variadas ramas del saber. Llega a conocer las principales lenguas de Occidente, traduce del latín y del griego, su curiosidad es insaciable. Se convierte así en la personalidad romántica y universal típica de la época de la Ilustración.

Durante 4 años (1785-1789), emprendió un largo viaje por Europa. Gracias al diario que lleva, dejó tal vez la más completa información sobre el Siglo de las Luces, hasta merecer ser considerado "el mejor memorialista de su tiempo". En ese recorrido visita Holanda, Sajonia, Bohemia, Hungría, casi toda Italia y Grecia, donde describe numerosos lugares de interés histórico, religioso, artístico o social. Pasa al Asia Menor y al Imperio Turco (Constantinopla) y, antes de fines de 1786, se encuentra en Rusia, donde hace amistad con el Príncipe Potemkin.

En Kiev, el 14 de febrero de 1787, es presentado a la Emperatriz Catalina, que hace de él uno de sus predilectos, y le autoriza a usar el uniforme del ejército ruso. Visita Moscú y San Petersburgo; pasa por Finlandia y llega a Estocolmo, donde es recibido por el Rey de Suecia, Gustavo III. Sigue a Oslo y Copenhague. Mientras tanto, el gobierno de Madrid hace vigilar a Miranda, cuya extradición se propone solicitar. Continúa su viaje por Hamburgo, Bremen y Holanda, donde se hace llamar el señor Meroff. Luego va a Bélgica, Alemania, Suiza y el Norte de Italia.

De Ginebra pasa a Lyon (Francia) y el 16 de febrero de 1789 se encuentra en Marsella. Sale para el centro y norte de Francia, hasta París, y regresa a Inglaterra el 18 de junio del mismo año. En Londres, reanuda sus conversaciones con el Primer Ministro William Pitt y Lord Grenville sobre la proyectada emancipación de Hispanoamérica, presentándoles planos y estudios de operaciones militares posibles.

Gloria y prisiones en Francia

Se dirige a Francia, en plena revolución. Llega a París el 23 de marzo de 1792, y entabla enseguida relaciones amistosas con el alcalde de la ciudad y los diputados girondinos. El Ministro de Guerra le ofrece un alto grado en el Ejército Revolucionario. El 1º de septiembre es nombrado Mariscal de Campo, pero explica que ha aceptado ese rango porque piensa promover así la causa de la Independencia de Hispanoamérica. Poco después es Segundo Jefe del Ejército del Norte, cuyo máximo jefe es el General Carlos Dumouriez.

En octubre es ascendido a general de los ejércitos de la República Francesa. El gobierno de París se propone enviarlo a Saint Domingue (Haití), a fin de someter a los esclavos y mulatos que luchan por su libertad y la de su patria, pero Miranda rechaza esa misión. Dumouriez, que ya está traicionando a sus jefes y piensa pasarse al campo monárquico, denuncia a Miranda como responsable de las recientes derrotas sufridas en el campo de batalla.

El 28 de marzo de 1793, está Miranda en París, listo para comparecer ante la Convención y denunciar al traidor Dumouriez. Las rivalidades entre los revolucionarios, sin embargo, lo conducen ante el Tribunal Criminal Revolucionario, cuyo acusador público es el terrible Antonio Fouquier Tinville, quien le dicta auto de detención. Aquí comienza su largo calvario en las prisiones de París: primero en la Conserjería, de donde salen todos los que van a la guillotina, luego La Force, y La Madelonette. Defendido por el abogado Claudio Chauveau-Lagarde, recobra Miranda su libertad el 16 de enero de 1795. Reanuda su vida social y conoce a Napoleón Bonaparte, quien dice de él: "Tiene el fuego mágico en el alma". Perseguido de nuevo por la Convención y el Directorio, es detenido, puesto en libertad, y tiene que vivir en la clandestinidad.

El sueño de Hispanoamérica libre

El 22 de diciembre de 1797 firma, con Pablo de Olavide, la llamada Acta de París, donde asume la representación de la América Meridional Independiente.

En enero de 1798, regresa a Londres, donde reanuda sus gestiones con el primer Ministro Pitt y el gabinete británico, en torno a las operaciones militares en Hispanoamérica. De su intensa actuación en Francia han quedado su nombre en el Arco de Triunfo de París, su retrato en el Palacio de Versalles, y su estatua en el campo de batalla de Valmy. A fines del 98, y comienzos de 1799, Miranda aprovecha el regreso al Nuevo Mundo de varios criollos americanos, para difundir el ideario de la emancipación. Hace imprimir en francés la Carta a los Españoles Americanos, del jesuita peruano Juan Pablo Viscardo y Guzmán. Aún sin el apoyo de Inglaterra y Estados Unidos, piensa viajar a la Isla de Trinidad, con el propósito de promover desde allí la lucha emancipadora. Pero el gobierno inglés le niega el pasaporte, mientras es traicionado por su secretario Luis Duperon.

A principios de 1800, vive en Londres con su ama de llaves, Sarah Andrews, que le dará dos hijos, Leandro y Francisco. Desde allí, le escribe dos cartas a Napoleón, y éste le concede el permiso tácito para que vaya a París, donde arriba el 28 de noviembre de 1800.

Es expulsado de París por algunas intrigas e intereses contrapuestos en el gobierno francés, y al regresar a Londres, en 1801, continúa sus gestiones en pro de la Independencia de Hispanoamérica. Prepara su famoso bosquejo de gobierno provisional y régimen federal, con sus Cabildos, Asambleas provinciales, la Dieta Imperial y la figura de los máximos gobernantes, los Incas. También prepara un reglamento militar, una proclama A los pueblos del Continente Colombiano alias Hispanoamérica y, finalmente, el plan de invasión del Continente.

En 1802, se traslada a la que iba a ser su residencia definitiva en Londres, la casa Nº 27 de Grafton Way, hoy en día propiedad del Estado venezolano. En 1803, a pesar de las promesas del gabinete británico, no puede realizar la expedición que quiere dirigir hacia Trinidad como base de sus operaciones en América.

Al fin, la acción invasora

En 1805, hace sus preparativos para marcharse. Redacta su testamento, nombrando por albaceas a sus amigos John Turnbull y Nicolás Vansittart. Ordena que su archivo Colombeia sea trasladado a Caracas, lega sus clásicos griegos y latinos a la Universidad de Caracas y sus demás bienes situados en Caracas, Londres y París a sus hermanas y sobrinos, para que sean aplicados a la educación de su hijo Leandro, y para su mujer Sarah Andrews.

Después se embarca rumbo a los Estados Unidos; visita al Presidente Thomas Jefferson y al Secretario de Estado James Madison, quienes lo oyen pero no se comprometen formalmente en la expedición que está preparando. Miranda, con la ayuda de algunos amigos, logra armar el bergantín "Leander" -el mismo nombre de su hijo-, y zarpa para Jacmel, Haití, el 2 de febrero de 1806. En el puerto haitiano, se le unen las goletas "Bee" y "Bacchus". El 12 de marzo ondea por primera vez la bandera tricolor (amarillo, azul y rojo) creada por él, en el mástil del "Leander" anclado en la Bahía de Jacmel, y se dispone a invadir tierra firme por Ocumare. El 28 de abril ocurre el combate naval frente a Ocumare: los navíos españoles obligan al "Leander" a retirarse y capturan a las goletas "Bee" y "Bacchus", con 60 prisioneros, 10 de los cuales son condenados a muerte.

Miranda no se da por vencido, y luego de reagruparse en Trinidad, desembarca en la Vela de Coro el 3 de agosto de 1806, toma el fortín, iza la bandera tricolor, y entra en Coro el 4 de mayo. La población reacciona con frialdad, muchos evitan comprometerse, y otros prefieren huir al campo. Luego de 10 días de inactividad, Miranda decide abandonar Coro: pasa a Aruba y vaga por algunas islas del Caribe, antes de regresar a Inglaterra, falto de apoyo.

El 31 de diciembre de 1807, regresa a Inglaterra y reinicia sus gestiones ante el gabinete británico durante los primeros meses de 1808. Logra que los ingleses armen una expedición americana al mando de quien será más tarde el duque de Wellington, pero la invasión de España por Napoleón altera los planes. A Miranda sólo le queda el recurso de redactar un periódico y escribir hojas de agitación a los Cabildos y a personajes criollos de Caracas, Buenos Aires y otras poblaciones incitándoles a formar Juntas de Gobierno Independientes.

Su aporte a la independencia de Venezuela

En este predicamento le sorprenden los sucesos de Caracas de abril de 1810. El 14 de julio de 1810, arriban a Londres los comisionados de la Junta Suprema de Gobierno de Caracas, Simón Bolívar, Luís López Méndez y Andrés Bello. Gracias a sus numerosos contactos con gobernantes y personalidades, la comisión venezolana despliega una gran actividad diplomática. Bolívar y López Méndez (que es familiar suyo) lo persuaden de regresar a su ciudad natal. El 10 de diciembre de 1810, después de hacer escala en Curazao, llega a La Guaira, donde es recibido personalmente por Simón Bolívar, en medio del júbilo de la población. Días después, Miranda es nombrado Teniente General de los Ejércitos de Venezuela. Figura entre los principales promotores de la Sociedad Patriótica y, en 1811, se incorpora al Congreso Constituyente.

En las sesiones del Congreso, Miranda está al lado de los sostenedores de la inmediata declaración de independencia, proclamada el 5 de julio de 1811. La nueva República adopta como pabellón nacional la bandera tricolor traída por Miranda en 1806.

La República vive días azarosos. Hay discordias internas, fracasan muchas medidas económicas como la del papel moneda, y comienzan las conspiraciones por el restablecimiento del dominio español. Coro se levanta, otro tanto lo hace Valencia en julio de 1811. Contra la sublevación valenciana, el Ejecutivo designa a Miranda como Jefe del Ejército. El alzamiento es aplastado.

Al suscribir la Constitución Federal, Miranda expresa algunas reservas porque la considera poco adecuada a las circunstancias de la República naciente.

La situación empeora. En 1812, a raíz del terremoto que destruye buena parte de Caracas y otras ciudades, aumenta la amenaza de insurrecciones de los descontentos españoles y de muchas cuadrillas de esclavos de las haciendas cercanas. Desde Occidente, un arrojado capitán español, Domingo Monteverde, logra levantar un ejército que avanza hacia la Capital. Miranda recibe, entonces, del Ejecutivo Federal poderes dictatoriales, como Generalísimo, Jefe de Tierra y Mar de la Confederación de Venezuela.

Miranda traza su plan de operaciones, confiando en que el tiempo le permitirá imponer la disciplina necesaria en las bisoñas tropas republicanas, y ver desgastarse al enemigo, falto de pertrechos y abastecimientos. Pero, las intrigas de buena parte del mantuanaje criollo, la oposición que encuentra hacia varias de sus actitudes políticas, el temor sembrado en la población por el fanatismo religioso, la desorganización e indisciplina entre las fuerzas armadas que le hacen perder principalísimas posiciones como la plaza de Puerto Cabello, lo llevan a la arriesgada decisión de proponer a su contendiente español Monteverde la suscripción de un armisticio y una eventual capitulación. Monteverde, en realidad, no cumple lo pactado, desata el terror, y un grupo de patriotas, entre los cuales se cuentan Simón Bolìvar y Miguel Peña, deciden aprehender a Miranda, cuando éste se proponía embarcarse para Curazao a fin de organizar la reconquista republicana desde Cartagena.

Las autoridades españolas lo remiten prisionero al castillo de Puerto Cabello. Resultan inútiles sus peticiones a la Real Audiencia de Caracas en solicitud del cumplimiento de los acuerdos de capitulación. Por el contrario, es llevado a la fortalzeza de El Morro en Puerto Rico, y a fines de 1813 conducido a España, donde es encerrado en un calobozo del arsenal de La Carraca, cerca de Cádiz.

Aislado totalmente del mundo exterior, Miranda sufre un ataque de apoplejía, que lo paraliza y termina por causarle la muerte en la madrugada del 14 de julio de 1816. Sus restos fueron sepultados en una fosa común.

Francisco de Miranda quedó para la eternidad como uno de los precursores más sobresalientes del concepto de América como unidad, vale decir, como motor de una unidad de lucha, como elemento nítido de una estrategia planetaria. Es el primero que logra la perspectiva justa, la visión exacta y propone un nombre cabal, Colombia, el continente Colombiano. La razón de su vida: "La Independencia y Libertad del Continente Colombiano".

FUENTE: O.C.I.

Biografia Romulo Gallegos

(Rómulo Gallegos Freire, Caracas, Venezuela, 1884 - 1969) Novelista y político venezolano. Rómulo Gallegos hizo estudios universitarios de Agrimensura y de Derecho en la Universidad Central de su país, pero no llegó a terminarlos. Empleado de ferrocarriles y profesor en colegios privados, llegó a ser subdirector de la Escuela Normal y director del Liceo de Caracas (1922-1928).

El dictador Juan Vicente Gómez le nombró en 1931 senador por el estado de Apure, pero sus convicciones democráticas le hicieron expatriarse y renunciar al cargo. En 1935, muerto el dictador, Rómulo Gallegos volvió a Venezuela, y en 1936 fue nombrado ministro de Educación en el gobierno de López Contreras, cargo al que también renunció por los mismos escrúpulos morales.

En 1947 fue elegido presidente de la República, pero fue derrocado al año siguiente por una junta militar encabezada por Carlos Delgado Chalbaud. Exiliado de nuevo en Cuba y México, Rómulo Gallegos regresó a su país al ser liberado éste de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en 1958.

En sus comienzos de narrador, Rómulo Gallegos publicó Los aventureros (1913), una colección de relatos. Siguió a esta obra El último Solar (1920), una novela que reeditaría en 1930 con el título de Reinaldo Solar, historia de la decadencia de una familia aristocrática a través de su último representante, en el que se adivina a su amigo Enrique Soublette, con quien fundara en 1909 la revista Alborada.

Biografía de Andrés Bello

ANDRÉS BELLO
(1781 – 1865)

Nació en Caracas, Venezuela el 29 de noviembre de 1781. Su formación cultural se vio influenciada por hechos como el de haber sido educado por sacerdotes, haberse relacionado con enciclopedistas y haber tenido ilustres amigos como Humboldt. De su brillante curriculum se conoce que dio lecciones gratuitas de geografía a Bolívar, dos años menor que él. Fue enviado con Bolívar y López Méndez a gestionar el apoyo inglés en 1810, se quedó en Londres, donde vivió dando lecciones de latín y castellano hasta 1822, en que obtuvo el nombramiento de secretario interino de la legación de Chile, y después, el de secretario de la de Colombia; en 1829 se trasladó a Santiago de Chile, donde fue rector de la Universidad Nacional e influyó decisivamente en el desarrollo cultural del país. Este venezolano, quien tanto hizo por la educación pública en Chile, personifica las orientaciones y personificaciones de una cultura hispanoamericana independiente.

Sus dos poemas fundamentales los publicó en las revistas que editó en Londres: en la "Biblioteca Americana", su "Alocución a la Poesía", parte de una composición que debió titularse "América" y que no llegó a la realidad; en su "Repertorio Americano", la "Silva a la agricultura de la Zona Tórrida"; ya en sus primeras poesías se advierte la influencia de Virgilio y la orientación neoclásica que no abandonaría nunca el poeta, a pesar de ciertas chispas de romanticismo. Sus silvas a la poesía y a la agricultura constituyen el grito de la independencia literaria hispanoamericana; la guerra se ganó, hay que construir la paz en una dedicación constante al cultivo del espíritu y del campo de América; las lecciones de Virgilio y los consejos de Humboldt se conjugan para una realización neoclásica, didáctica y descriptiva. La inquietud del poeta neoclásico por el romanticismo lo lleva a intentos singulares, como el de la "Pière pour tous" de Víctor Hugo pero en versión española que intituló "Oración para todos" publicada en 1830, de la cual hay quienes afirman que no es una traducción sino una adaptación superior al original. La reconstrucción del "Poema del Cid" nos presenta la imagen del erudito moderno que supo captar y asimilar el tono europeo con sencillez y elegancia espiritual; los "Principios de Derecho de Gentes", de 1847, nos presentan al jurista capaz y preparado que se desempeña certeramente en la política internacional.

Quizás el aspecto más perdurable de su personalidad es el de filólogo, el obras como la ya citada del "Cid", sus "Principios de Ortología" y sobre todo "Gramática Castellana", obra de sencillez revolucionaria impregnada de la intuición genial de Andrés Bello. La Real Academia Española de la Lengua lo nombró miembro honorario en 1851; Hispanoamérica lo considera un caudillo intelectual de su independencia y lo venera como maestro de las generaciones modernas hispanoamericanas. Murió en Santiago de Chile en 1865.

Daddy yankee

(Nombre artístico de Raymond Ayala; Puerto Rico, 1977) Cantante, compositor y productor puertorriqueño. Raymond Ayala era sólo un niño de trece años de la población de Río Piedras cuando se interesó por la música y empezó a cantar temas rap.

A pesar de esto, sus inicios más o menos profesionales en el mundo de la canción de Puerto Rico vinieron de la mano del conocido artista D.J Playero. Fue entonces cuando nació la figura de Daddy Yankee.

En los comienzos de su carrera coqueteó con ritmos tan latinos como el merengue y la salsa, pero se puede decir que sus mayores éxitos a nivel internacional le han llegado cuando ha compuesto e interpretado sus ya famosas canciones de rap latino y reggaeton.

Este cantante recibe diversos sobrenombres dentro de la industria musical. En estos circuitos es conocido como 30-30 por el mensaje que contienen las letras de sus canciones, un certero retrato de muchos aspectos de la vida cotidiana de Puerto Rico. También se ha ganado el título de Rey de la Improvisación por su especial habilidad creativa, una virtud que ha hecho a Daddy Yankee ser el vencedor durante cinco años seguidos de diversos Street Jam Reggae Awards.

Daddy Yankee ha sabido construir su triunfante carrera musical combinando en cada uno de sus trabajos el reflejo de la realidad social de su país con los ritmos más sensuales. Con esta mezcla ha hecho posible que muchos jóvenes latinos se identificaran con sus canciones.


Daddy Yankee

El primer disco de Daddy Yankee en solitario se publicó en el año 2000 con el título de El Cartel. Su gran éxito hizo posible el lanzamiento en 2001 de El Cartel II. Las grandes ventas conseguidas por ambos álbumes significaron para este cantante su reconocimiento con sendos Discos de Platino.

En el año 2002 asumió la identidad de El Cangri para realizar bajo su propio sello (Los Congris Inc.) su trabajo El Cangri.com. En este disco se incluye el tema El gran robo, que contó con la colaboración excepcional de Lito en su grabación. Justo ese mismo año llevó a cabo el primer Reggaeton Tour, una gira promocional de conciertos diseñada para darse a conocer en diversas ciudades de Estados Unidos. Con este objetivo se subió a escenarios de Filadelfia, Spreengfield, Massachussets y Boston.

A la discografía de Daddy Yankee se le suma la grabación en el 2003 de su tercer disco, Los Home-runes. Una vez más contó con el apoyo de sus numerosos fans, que se lanzaron a la compra de este trabajo convirtiéndolo en otro gran éxito de ventas. Su última obra discográfica lanzada al mercado hasta el momento es Barrio Fino, que vio la luz el 13 de julio del 2004. Uno de los temas más conocidos de este disco es Gasolina, que poco tiempo después de su estreno consiguió encaramarse en los primeros puestos latinos de las prestigiosas listas de la revista norteamericana Billboard.

Biografia De Simon Rodriguez

Simón Rodríguez

SimonRodriguez.jpg (7454 bytes)Simón Rodríguez nació en Caracas el 28 de octubre de 1769. Pedagogo, pensador filosófico, escritor de densas obras de contenido histórico y sociológico, y conocedor a fondo de la sociedad hispanoamericana. Fue maestro y mentor del Libertador Simón Bolívar.

Hijo expósito, su vida activa de maestro la comenzó en mayo de 1791, cuando el Cabildo de Caracas lo admite para ejercer el cargo en la escuela de primeras letras para niños. Impartió clases al niño Simón Bolívar, enseñándole los rudimentos de las lenguas española y latina, aritmética e historia. Llegó a tener bajo su pupilaje a un grupo de niños que para finales del año 1793 ascendía a 114.

En junio del 93 se casa con María de los Santos Ronco.

En 1794, presenta al Ayuntamiento sus Reflexiones sobre los defectos que vician la escuela de primeras letras de Caracas y el medio de lograr su reforma por un nuevo establecimiento. Se trata de un planteamiento crítico de la enseñanza colonial. En 1795, cuando el niño Bolívar se fuga de la casa de su tutor, es enviado a vivir en la casa de su maestro Simón Rodríguez, bajo la tutoría de éste.

En 1797, a raíz de ser abortada la tentativa revolucionaria de Guál, España y Picornell, el maestro toma la determinación de salir al extranjero. Llega a Kingston (Jamaica), donde residirá algún tiempo y cambiará su nombre por el de Samuel Robinson. Luego viaja a los Estados Unidos, vive en Baltimore como cajista de imprenta, hasta finales de 1800, y en abril de 1801 se traslada a Francia. Desembarca en Bayona y pasa a París, donde se residencia. Traduce al español la novela Atala, de Chateaubriand. Son los años del ascenso vertiginoso de la estrella de Napoleón Bonaparte. Coincidencialmente, Bolívar, ya viudo, llega a París en 1804. Maestro y alumno se reúnen a poco en Vienay van a madurar entre los dos una sólida y bella amistad. Rodríguez participa de manera decisiva en el nuevo rumbo de Bolívar: el compromiso para siempre con el destino de su patria.

La influencia sobre Bolívar

Juntos parten en marzo de 1805, a un viaje que los lleva a Lyon y Chambery para luego atravesar los Alpes y entrar en Italia: Milán, Venecia, Ferrara, Bolonia y Florencia. En Milán presencian la nueva coronación de Napoleón, esta vez como rey de Italia. El 15 de agosto de ese mismo año, suben al Monte Sacro, en Roma, y Rodríguez recoge para la posteridad el juramento que allí su discípulo hace: ."Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor; y juro por mi patria; que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español".

Luego de una breve visita de Bolívar a Nápoles retornan a París hacia fines de año. Poco tiempo después se separan y, en 1806, inicia Simón Rodríguez un largo peregrinar por Europa, viviendo en Italia, Alemania, Prusia, Polonia y Rusia, donde se dedicó por varios años a la docencia. En 1823, en Londres se encuentra con Andrés Bello y ese mismo año emprende su viaje de retorno a América. Desembarca en Cartagena de Indias, y retoma su nombre de Simón Rodríguez. En Bogotá, en 1824, realiza la primera fundación de una escuela-taller.

Visita Panamá, Guayaquil y otros lugares. Al año se reúne en Lima con el Libertador. Antes, a su paso por Ecuador deja varias obras; en Latacunga, dicta clases de Agricultura y Botánica en el Colegio Nacional; en Quito presenta al Gobierno un Plan de colonización para el Oriente del Ecuador, y en Ibarra, funda una "Sociedad de Socorros Mutuos".

Bolívar lo incorpora al grupo de sus colaboradores directos. A mediados de abril, parte con Bolívar hacia varias ciudades de Perú y pasa por Bolivia. En noviembre de ese mismo año, Bolívar lo nombra "Director de Enseñanza Pública, Ciencias Físicas, Matemáticas y de Artes y Director General de Minas, Agricultura y Caminos Públicos de la República Boliviana".

En enero de 1826, Bolívar regresa a Lima y Rodríguez se queda en Bolivia; no volverán a verse jamás. En ese mismo año, funda la segunda escuela-taller, esta vez con proyecciones para toda Bolivia, desde Chuquisaca.

El pensamiento volcado en Hispanoamérica

Marcha en 1828 para Arequipa, donde publica el pródromode la obra Sociedades Americanas en 1828. En esta obra insiste en la necesidad de buscar soluciones propias para los problemas de Hispanoamérica, concepto que sintetiza en una frase: "La América Española es Original i ORIGINALES han de ser sus Instituciones i su gobierno i ORIGINALES sus medios de fundar uno i otro. O Inventamos o Erramos".

En 1830, aparece su libro El Libertador del Mediodía de América y sus compañeros de armas, defendidos por un amigo de la causa social, un vibrante alegato a favor de Bolívar. En septiembre de ese año, circula su ensayo científico Observaciones sobre el terreno de Vincocaya.

En 1831, Simón Rodríguez contrae segundas nupcias con Manuela Gómez, en Perú. Desde Lima acepta la dirección de una escuela y publica su libro Luces y Virtudes Sociales, donde afirma su concepto de la escuela primaria puntualizando la diferencia entre instruir y educar. Seguidamente, se edita en la misma ciudad el Informe sobre Concepción después del Terremoto de febrero de 1835. Rodríguez se encuentra por segunda vez con Andrés Bello, ahora en Santiago de Chile, y reedita en Valparaíso, Luces y Virtudes Sociales (1838). Publica varios artículos en El Mercurio.

En 1842, reedita su obra Sociedades Americanas en 1828, emprende viaje a Ecuador en 1843 y a su paso por el puerto de Paita (Perú), se entrevista con Manuela Sáenz.

Años más tarde, publica en El Neogranadino, periódico de Bogotá, su Extracto sucinto de mi obra sobre la Educación Republicana. En 1850, vuelve a Latacunga y, en 1851, entrega al Colegio de San Vicente sus Consejos de amigo dados al Colegio de Latacunga.

En los años finales de su vida, Simón Rodríguez va a Guayaquil, donde se perderá buena parte de su obra a causa de un incendio que devastó a buena parte de la ciudad. En 1853, emprende un nuevo viaje al Perú, acompañado por su hijo José y su amigo Camilo Gómez, quien lo asistirá en el momento de su muerte, ocurrida en el pueblo de Amotape el 17 de julio de 1853. Setenta años después, sus restos fueron trasladados al Panteón de los Próceres en Lima, y desde allí, al siglo justo de su fallecimiento, fueron devueltos a Caracas, ciudad natal, donde reposan en el Panteón Nacional.

Biografia De Simon Bolivar

Simón Bolívar

Vivió sólo 47 años, suficientes para ser conocido como un hombre de fina cultura y agudo pensamiento político. En menos de 20 años logró la independencia de cinco naciones, hoy seis: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá.

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, más conocido como Simón Bolívar, el Libertador, nació el 24 de julio de 1783. Su ciudad natal, Caracas, era entonces la capital de la Capitanía General de Venezuela, provincia del imperio español en América.

Su infancia

"... gran parte de los males de que adolece la sociedad, proviene del abandono en que se crían muchos individuos por haber perdido en su infancia el apoyo de sus padres"

Bolívar era el cuarto hijo de una poderosa clase social, los "mantuanos", que dentro de la provincia tenían la primacía en todo, excepto el pleno poder político.

Su padre, Juan Vicente Bolívar Ponte, murió cuando tenía dos años. Su madre, María de la Concepción Palacios Blanco, falleció cuando había cumplido nueve años.

Si bien no tuvo privaciones, Bolívar sintió la orfandad, señalan los historiadores, y tal vez por ello dictó años después un decreto para proteger a la infancia desvalida.

El encuentro con Simón Rodríguez

Simón Bolívar asistió a la Escuela Pública, regentada entonces por el educador venezolano Simón Rodríguez, hombre de ideas pedagógicas y sociales progresistas, quien ejercería luego una profunda influencia sobre su persona.

"Usted formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso ...".

Con la muerte de sus padres y abuelos, vivió bajo la tutoría de su tío, Carlos Palacios, con quien no se llevaba bien. A los 12 años se fugó de su casa para ir a vivir con su hermana, María Antonia y su esposo.

El hecho suscitó un conflicto que terminó cuando Bolívar, a pesar de su resistencia, fue conducido a la casa de su maestro Simón Rodríguez.

Su personalidad se vio en aquél entonces. Cuando buscaron trasladarlo a la casa de Rodríguez afirmó que se podría disponer de sus bienes pero no de su persona, pues en ésta sólo mandaba él.

Sin embargo, el joven Bolívar tuvo que ceder y en estas circunstancias, Rodríguez se dispuso a educarlo, ganando su confianza y amistad, que duraría toda la vida.

Europa, el amor, el dolor y la promesa

Antes de cumplir los 16 años, Bolívar emprende viaje a España, donde perfeccionó sus conocimientos bajo la dirección de sus tíos Esteban y Pedro Palacios y el Marqués de Ustáriz, su mentor intelectual.

"Yo la he perdido; y con ella la vida de dulzura de que gozaba mi tierno pecho conmovido del Dios de Amor ... el dolor un sólo instante no me deja consuelo".

Aprende francés, perfecciona sus conocimientos de historia, matemáticas y otras materias. Además se convirtió en hombre de mundo, aprendiendo esgrima, baile y frecuentando tertulias y salones en la corte.

Fue allí donde conoció a María Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza, joven española de la que se enamoró profundamente. "Amable hechizo del alma mía", le decía en sus cartas.

El 26 de mayo de 1802 contrae matrimonio y en julio de ese año llega a Caracas con su esposa para administrar sus bienes.

Su felicidad duró poco: en enero de 1803 María Teresa, el hechizo de Bolívar, moría víctima de la fiebre.

"... me contó que había sido muy aficionado al baile ... que el valse era lo que siempre había preferido y que hasta locuras había hecho bailando seguidamente horas enteras cuando tenía una buena pareja."

Perú de Lacroix, L., mayo de 1828

A fines de ese año Bolívar retorna a Europa y en la primavera de 1804 se establece en París, Francia. Allí lleva una intensa vida social y mantiene un romance con una dama francesa que se decía su prima, Fanny Du Villars cuyo salón frecuentaba y al cual acudían políticos, militares, diplomáticos, científicos y negociantes.

Es en esta ciudad, en la que ya gobernaba Napoleón, donde Bolívar se reencuentra con su mentor Simón Rodríguez.

Con él emprende viaje a Italia y en la cima del monte Sacro jura no descansar hasta lograr la independencia de Hispanoamérica. Comenzaba el camino del Libertador.

La independencia

"Con los siglos crecerá vuestra gloria como crece la sombra cuando el sol declina"

José Domingo Choquehuanca, abogado de origen incaico, 1825

En 1807, Bolívar está de regreso en Venezuela y desde esa fecha comienza a reunirse con sus amigos planeando los primeros pasos de la independencia.

El movimiento se consolida en 1810 y para julio de 1811, Venezuela -bajo el rol protagónico de Bolívar- declara la independencia.

A partir de allí, surge el temple y la constancia de Bolívar. Por más de diez años, llevará adelante una serie de campañas buscando su objetivo. Debió salir exiliado varias veces y volvió otras tantas.

"El título de Libertador de Venezuela es más glorioso y satisfactorio que el cetro de todos los imperios de la tierra".

En uno de sus regresos, en 1813, es nombrado con el título de Libertador, tras una fulgurante operación conocida como la Campaña Admirable, donde Bolívar mostró su genio militar.

Pasarán varios años todavía, para que logre su objetivo. Las batallas de Boyacá, Carabobo, Pichincha, Junín y Ayacucho, consolidan su sueño de ver a América libre del yugo español.

En medio de la guerra, conoce a Manuela Sáenz, "la amable loca" como la denominó y que pasó a ser la "libertadora del libertador", al salvar su vida años después.

El fin

"Su obra de pensador político no es menor que sus realizaciones de guerrero y estadista por las que seis naciones le proclaman como su libertador"

Arturo Uslar Pietri

Pero Bolívar no sólo buscó la independencia, buscó construir una nueva sociedad y estructura política.

En los diferentes congresos que promovió, como Angostura, expuso su idea de una nación de varias repúblicas.

Comprendió que la unidad era el camino para sostener a las nuevas repúblicas.

"Libertador, un mundo de paz nació en tus brazos. "

Pablo Neruda

Dictó varios decretos de reforma social, buscó abolir la esclavitud y mejorar la condición de la población indígena.

Sin embargo, sus esfuerzos no tuvieron el eco necesario. Su sueño de la Gran Colombia, que había creado en las guerras de la independencia se desvaneció ante sus ojos.

"El dolor, dolor de padre, encoge la cara de Bolívar. Las piedades y condolencias le suenan a hueco. Doblan las campanas por la unidad de Hispanoamérica."

Eduardo Galeano

Las naciones hispanoamericanas se separaron y fue acusado de tirano y usurpador. Al final, debió renunciar y partir al exilio nuevamente, quebrantado y enfermo.

Su vida acabó el 17 de diciembre de 1830, pensó que había "arado en el mar".

Su legado

Bolívar no pudo completar sus objetivos en vida, pero dejó un legado.

"¡Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro".

El historiador venezolano, Manuel Caballero, indica que el Libertador inventó una realidad y buscó soluciones para su tiempo.

Carlos Toranzo, analista político y director del Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales en Bolivia, considera que el legado de Bolívar pueden resumirse en cuatro puntos: la idea de libertad, su concepto de integración, su republicanismo y la importancia de la educación para el desarrollo de los pueblos.

Todos estos elementos son prioridades en la Latinoamérica de hoy, más de cien años después de la muerte del